Viernes, 21 de Agosto de 2026
La Sindigas, la entidad que nuclea a las envasadoras brasileñas, destacó los aspectos positivos en precio y competencia que generó la privatización de Liquigás Distribuidora (que era de Petrobras) y pasó a manos de Copa Energía.
La Sindigas destacó del artículo “Efectos de la privatización de Liquigás Distribuidora desde la perspectiva del consumidor, la empresa y el mercado”, de Pedro Henrique Maciel Furuyama y Aléssio Tony Cavalcanti de Almeida, publicado en Cade Competition Defense Journal, porque a la conclusión que arribaron los autores fue: “la operación no incrementó los precios pagados por los consumidores finales, no aumentó el margen de beneficio de los accionistas minoritarios y no comprometió la competencia en el mercado del GLP”.
En este sentido, la Sindigas señaló que “los debates sobre regulación producen conclusiones más coherentes cuando se basan en evidencia empírica, en lugar de percepciones o suposiciones”.
Y agregó que “es posible afirmar que detrás de la venta de Liquigás se reduce a la rivalidad competitiva o que existe una supuesta asimetría en la formación de precios derivada de los intercambios en los márgenes de distribución. Sin embargo, desde un punto de vista económico, estas hipótesis deben contrastarse con lo que realmente importa: el comportamiento de los precios pagados por el consumidor”.
Hay que recordar que Liquigás fue adquirida en 2020 por un consorcio de empresas compuesto por: Copagaz, Banco Itaù, a través de su brazo inversor Itausa, Nacional Gás y Fogas. Después de esa adquisición, se transformó en Copa Energía. Para hacerse cargo de los activos, el consorcio desembolsó R4 mil millones de Reales (unos 880 millones de dólares, aproximadamente). En la actualidad es la envasadora líder con el 25% del mercado.