Argentina: la CEGLA alerta por posible desabastecimiento de gas en garrafas

Jueves, 15 de Octubre de 2020

El mayor consumo por la Pandemia obligó a las fraccionadoras a adelantar toneladas del cupo de butano subsidiado para evitar desabastecimiento; ahora no tendrían gas para envasar.

Las fraccionadoras agrupadas en la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA), atraviesan una situación preocupante por encontrarse al límite de agotar el cupo anual asignado en GLP butano con subsidio, en el marco del Programa Hogar con Garrafas, que se envasa en cilindros de 10 kilos, según le manifestaron al secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez.

Desde la Secretaría informaron que ya se asignó una ampliación del cupo, vía comunicación a productores y fraccionadores, de 20 mil toneladas. Sin embargo para el sector del fraccionado, ese número quedó cortó y no alcanza a todas las empresas.

Desde las fraccionadoras señalaron que por la pandemia del COVID 19, y el consiguiente aislamiento social, produjeron un mayor consumo. Entre enero y agosto de este año el mercado del butano creció en un 10%. El sector del fraccionado aportó a ese crecimiento de la siguiente forma:  adelantó el cupo de butano a precio subsidiado del último trimestre del año, por 28.700 toneladas. A su vez, adquirió producto a paridad de exportación, por 16.300 toneladas. Es decir que hubo 45 mil toneladas más que amortiguaron la mayor demanda, y que se justificó en gran parte por el pedido de las autoridades de Aplicación de que no existiera faltante de producto tanto en las grandes urbes como en ningún rincón del país.

Lo que hoy está en discusión y negociaciones es el volumen de la ampliación. Cómo se media entre las 20 mil toneladas que dio como respuesta la Secretaría de Energía y las 45 mil toneladas que sostienen haber aportado las empresas. De este último total, se podría exceptuar las 16.300 compradas a paridad de exportación, pues por norma, al año siguiente y de manera automática se le debería adosar a los cupos anuales de las envasadoras que compraron a precio de paridad. Aunque esto muchas veces no pasó.

Lo que sí está claro es que si no se hubiera retirado anticipadamente el producto, hubiera habido desabastecimiento en mitad del aislamiento social. Y ahora, técnicamente, las empresas que  ya no tienen más cupo de butano con subsidio por retirar de las refinadores, deberán dejar de vender producto meses antes de fin de año. Tal vez lo que suceda, en algunos casos, es que las plantas de envasado administren el poco producto que les queda, optando por mercados más cercanos y relegando áreas más alejadas o distantes de los puntos de llenado, con el consiguiente desabastecimiento o tensión en la oferta de producto. 

A los ojos de los envasadores esta ampliación “quedó corta” y dejó afuera a varios envasadores, por eso continúan las negociaciones para llegar a rápida y justa solución al dilema que se fue generando al calor de un mayor consumo en el medio de la Pandemia.

En un comunicado firmado por la Cegla, Pedro Cascales, su director, reclamó a la Secretaría que garantice “el abastecimiento del mercado interno del GLP butano, y desde CEGLA se le solicitó a la Autoridad de Aplicación que disponga a la máxima brevedad la asignación de volúmenes adicionales a los ya consignados al mercado interno, que contemple esta mayor demanda que se viene registrando durante el corriente año, y que ese volumen sea entregado al precio máximo de referencia establecido de $ 9.895 más impuestos la tonelada”.